Esta ruleta tiene solo dos casillas, Sí y No, del mismo tamaño. Sirve para esas preguntas pequeñas que se vuelven eternas: si pides los tacos al pastor, si sales al cine con tus primos o si mandas ese mensaje que llevas una hora redactando.
Cuándo usarla
Cuando dos amigos llevan diez minutos diciendo “lo que tú quieras” y nadie elige. Un giro termina la conversación y nadie queda como el que impuso su opinión.
En el salón de clases, para decidir si el grupo hace el repaso antes o después del recreo, o si la tarea se entrega en equipo o de forma individual.
Para romper la parálisis con decisiones que no importan tanto, como estrenar hoy los tenis nuevos o guardarlos para la posada del viernes.
Ideas
- Haz la pregunta en voz alta antes de girar. Si al ver el resultado sientes alivio o decepción, ya sabes qué querías de verdad.
- Juega a la bola mágica con tus sobrinos: cada quien hace una pregunta chistosa y la ruleta responde frente a todos.
- Úsala en una reunión familiar para decidir si se pide pizza o se prepara algo en casa, y que la ruleta cargue con la culpa.
- Combínala con un reto: si sale Sí, quien preguntó cuenta una anécdota vergonzosa de la secundaria.
Variantes
- Agrega una tercera casilla como Pregúntame mañana para las decisiones que todavía pueden esperar un día.
- Si quieres que la respuesta favorezca un lado, escribe Sí*2 y el Sí ocupará el doble de espacio en la ruleta.
- Cambia al modo “Contar victorias” y gira diez veces para ver qué respuesta gana la serie completa.
Consejos
- Para una moneda virtual con la misma idea, abre la herramienta Cara o cruz y lanza una vez.
- Presiona “Pantalla completa” y la barra espaciadora si quieres mostrar el giro en la tele durante una reunión.
- No la uses para decisiones de salud, dinero o trabajo serio; para eso, mejor pide consejo a alguien de confianza.
Hazla tuya
Cambia cualquier opción, peso o color de arriba, o abre una copia de esta ruleta para editarla y compartirla como tuya. Esta página siempre conserva sus opciones originales.