En el yo nunca nunca alguien dice algo que nunca ha hecho, y quien sí lo ha hecho levanta la mano o baja un dedo. Esta ruleta trae veintidós frases sin contenido subido de tono, con experiencias muy latinoamericanas como nadar en un cenote, comer chapulines o romper una piñata.
Cuándo usarla
En reuniones con amigos de distintos grupos, para descubrir anécdotas que nadie conocía.
En una pijamada o fiesta de adolescentes, como juego que no requiere material ni preparación.
En una comida familiar larga, para que los tíos cuenten sus historias de juventud.
Ideas
- Cada jugador empieza con diez dedos levantados y baja uno por cada frase que sí ha hecho; gana quien conserve más.
- Después de cada giro, quien levantó la mano cuenta la historia en menos de un minuto.
- Si sale la frase de los chapulines, pregunten quién se animaría a probarlos esa misma noche.
- Usa fichas o dulces como marcador en lugar de dedos para jugar con niños.
Variantes
- Escribe frases sobre el grupo, como la clase de la maestra más estricta o el viaje de graduación.
- Agrega peso a las frases más divertidas, por ejemplo Yo nunca nunca he quemado las tortillas*2, para que tiendan a salir al principio de la noche.
- Para adultos, añade frases sobre el trabajo, como Yo nunca nunca me he quedado dormido en una junta.
Consejos
- Nadie está obligado a contar los detalles; levantar la mano ya es suficiente respuesta.
- El modo “Sin repetir hasta que salgan todos” evita que la misma frase salga dos veces en la noche.
- Si juegan con menores, revisa la lista antes y quita lo que no sea adecuado para su edad.
Hazla tuya
Cambia cualquier opción, peso o color de arriba, o abre una copia de esta ruleta para editarla y compartirla como tuya. Esta página siempre conserva sus opciones originales.