Las preguntas de qué prefieres funcionan porque no hay respuesta correcta, solo buenas discusiones. Esta ruleta trae veinte dilemas para todas las edades, con algunos muy latinoamericanos, como elegir entre tacos y pizza para siempre o entre una casa del árbol y una trajinera en Xochimilco. Ninguna pregunta es incómoda, así que puedes usarlas con niños, adolescentes o compañeros de trabajo.
Cuándo usarla
Como rompehielos en una reunión donde no todos se conocen y hace falta un tema para empezar a hablar.
En viajes largos en carretera, cuando los niños ya se cansaron del celular y faltan horas para llegar.
En el salón de clases, como actividad para practicar argumentar una opinión en pocas palabras.
Ideas
- Después de cada pregunta, todos señalan una opción al mismo tiempo a la cuenta de tres y luego explican.
- Si gana una opción por mayoría, la minoría tiene treinta segundos para convencer a alguien de cambiarse.
- En clase de inglés, gira la pregunta en español y pide que la respondan en inglés.
- Usa el resultado como inicio de un texto corto: Prefiero volar porque...
Variantes
- Para adolescentes, agrega preguntas sobre redes sociales, música y escuela.
- Cambia a modo “Normal” y escribe ¿Comer solo dulce o solo picante?*2 si quieres que las preguntas de comida salgan más.
- Lanza una moneda con la herramienta Cara o cruz cuando alguien no logre decidir entre las dos opciones.
Consejos
- Con “Sin repetir hasta que salgan todos” recorres las veinte preguntas antes de repetir alguna.
- Comparte el enlace con “Copiar enlace” para jugar por videollamada con amigos en otras ciudades.
- No hay respuestas incorrectas: lo divertido es escuchar por qué cada quien eligió su opción.
Hazla tuya
Cambia cualquier opción, peso o color de arriba, o abre una copia de esta ruleta para editarla y compartirla como tuya. Esta página siempre conserva sus opciones originales.